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2. El primitivo Sistema Solar

 

El punto de partida (si has cortado la actividad) es ejecutar (doble clic) el archivo Activity9 situado en la carpeta local: \Celestia160-ED\Activity_cels\. Aparecerá en celestia, la siguiente ventana:

  1. Volvamos a la nave. Para hacerlo, volver a Celestia y pulsar la tecla [G] en el teclado. La lanzadera nos acercará, y tendremos una vista de su exterior. ¿No es una nave preciosa? Va equipada con dos motores espaciales y con unos “hipermotores” especiales, que nos permiten viajar a través de espacio a velocidades imposibles. Podemos verlos al enfocar dentro de las carcasas azules de la parte posterior.
  2. Retrocedamos un poco, pulsando la tecla [End], o la rueda central del ratón. Para poder ver la nave desde todos los lados, pulsar y mantener el botón del derecho del ratón, y mientras, moveremos el ratón en cualquier dirección. La vista cambiará. Este método de arrastrar con el botón derecho será utilizado a menudo durante nuestro viaje. Si no tienes un botón derecho en el ratón, presiona [Ctrl + botón izquierdo] o [Mayúscula + flechas de dirección] en su lugar (el efecto es el mismo). Si nos quedamos un poco inclinados en la orientación, basta pulsar las teclas [4←] o [→6] del teclado para corregirlo.
  3. Ahora, nos estamos moviendo en órbita alrededor de la Tierra, a unos 32.000 km/h. Además, nuestra nave también es capaz moverse a través del tiempo, una función que nos será especialmente útil a lo largo de este extraordinario viaje.
  4. Podemos ver el texto que se muestran en la pantalla de Celestia. Si no es así, pulsar la tecla [V] una vez para hacerlo. En la esquina superior derecha, vemos la fecha y la hora. La fecha se visualiza en el formato (año, mes, día). El tiempo lo hace en el formato (horas, minutos, segundos, Tiempo universal) en un reloj de 24 horas. Por ejemplo, 2008 07 18 11:24:50 UTC significa que estamos viendo el cielo en la situación del año 2008, el 18 de julio, a las 11:24 horas y 50 segundos de la tarde (P.M), del tiempo universal (UTC). El tiempo universal es utilizado generalmente por astrónomos y militares.
  5. Bajo la fecha y hora, se muestra el literal “Rate: 1x” (Tempo real). Esto significa que, por el momento, el transcurrir del tiempo está ajustado a un ritmo verdadero. Celestia tiene la capacidad de parar o de acelerar el transcurrir del tiempo si es conveniente.
  6. En la esquina superior izquierda de la cabina de la nave vemos el texto “Celestia 1”. El ordenador de la nave está fijado para seguir sus movimientos. Durante nuestro viaje, seleccionaremos y nos fijaremos en otros objetivos. Debajo, en la pantalla se muestra una lectura de la distancia que nos separa de la nave. También se nos muestra el radio de la nave Celestia 1. Vemos que es de unos 60 metros de longitud total.
  7. En la esquina inferior izquierda, se muestra nuestra velocidad con referencia al objeto que está siendo visualizado. Aunque la Celestia 1 está volando a una gran velocidad, nuestra cámara fotográfica está inmóvil sobre ella, por lo que nuestra velocidad “relativa” es 0.000 m/s (metros por segundo). Más adelante, aceleraremos a unas altísimas velocidades y este valor cambiará.
  8. Desconectaremos la visualización del texto durante algún tiempo. En Celestia, esto se hace pulsando la tecla [V] dos veces hasta que no haya texto visible.
  9. Para entender de dónde puede proceder nuestra Luna, tenemos que retroceder en el tiempo, lejos hasta hace unos 4.500 millones de años. Tenemos que ir hasta el nacimiento de nuestro Sistema Solar. Para hacer esto, activaremos el portal del tiempo de Celestia 1. Será un plazo tan largo que necesitará de toda la energía que nuestra nave puede ser capaz de producir para hacerlo. ¿Estás listo?
  10. Podemos imaginar una época muy MUY lejana, de 4.600 millones de años en el pasado. La Tierra, nuestro planeta y nuestro Sol todavía no existían. Había miles de millones de estrellas en el cielo en todas las direcciones, pero nuestro Sol estaba en su principio, tomando forma como un disco enorme, brillante, girando, y caliente formado por trillones y trillones de toneladas de hidrógeno, de helio y de todos los 90 elementos presentes en la naturaleza. Alrededor de nuestro Sol infantil había una nube mucho más grande de estos mismos gases, polvo espacial, rocas y hielo, en varios miles de millones de kilómetros de diámetro, nube conocida como Nebulosa.
  11. Viajaremos hasta a ese tiempo con la Celestia 1. Puedes ejecutar el archivo Sound-A9.celx que está situado en la carpeta \Celestia-ED\scripts\ para activar los sistemas de la nave. Estos se activarán y oiremos su sonido desde el fondo de la misma. Si esto no socurre, comprueba que los altavoces del sistema están encendidos y no en silencio.
  12. Entremos en el interior de la nave Celestia 1. Haz clic bola aquí. Estamos sentados y listos para pilotar nuestra nave.
  13. A la derecha de la pantalla tienes a tu disposición algunos de los controles de tu nave, marca la opción [Cockpit].
  14. Haz clic bola aquí. En un instante, retrocederemos en el tiempo 4.600 millones de años. Delante tenemos nuestro Sol infantil, todavía formándose, aún rodeado por un disco plano, una nebulosa brillante de gas y polvo. Disfruta de la vista. ¡Te encuentras en una posición muy especial!
  15. Las nubes de la Nebulosa tienen un origen asombroso. Hoy día, están compuestas por los 90 elementos presentes en la Naturaleza. Son enormes, y se alargan billones de kilómetros. Pero los elementos que las componen no siempre han formado parte de nuestro universo. Al contrario, la Ciencia ha descubierto que las Nebulosas son, en realidad, nubes de escombros. Todos, excepto dos de los elementos que las forman, proceden del interior de las estrellas. Sus ingredientes se forjaron en nuevos elementos a través de un proceso conocido como fusión nuclear.
  16. Así es como funciona el proceso. En los primeros años de nuestro Universo, hace más de 13.000 millones de años, este Universo estaba formado por sólo dos gases. Eran el hidrógeno y el helio, los dos elementos más simples en la naturaleza. Estos gases están en todas partes. De hecho, el cielo se podría haber considerado sólo una gran nebulosa de gas, que se extendía por increíbles distancias (¡el tamaño del universo es alucinante!). La nebulosa no era, sin embargo, uniforme en densidad, sino que en algunos lugares, era más densa que en otros.
  17. Con el paso del tiempo, la fuerza de gravedad fuerza a los gases de las regiones más densas a compactarse más, para reunirse en grandes bloques de forma esférica. La fricción de muchísimos átomos calienta estos densos espacios, de forma que la enorme bola de gas alcanza una elevada temperatura, y comienza a resplandecer. Finalmente, a lo largo de millones de años, esas regiones de forma esférica (ahora llamado protoestrellas) alcanzan tal temperatura que sus núcleos comienzan a sufrir un proceso conocido como la Fusión del Hidrógeno. La fusión es un proceso de enorme violencia, y que genera tanto calor que provoca que estos bloques de materia brillen como bengalas luminosas, en unas esferas que conocemos como "estrellas".
  18. Las estrellas completan un ciclo de vida que puede durar millones o miles de millones de años. Sin embargo, al final, las estrellas mueren, y de una forma violenta. Muchas explotan en una furiosa explosión. Cuando ocurre esta explosión, dentro del núcleo de la estrella se ha producido tal atasco en el proceso de fusión, que los átomos del combustible se combinan formando todos los 90 elementos de la naturaleza. Podemos imaginar un grupo de albóndigas, de manera que algunas de ellas se juntan y se convierten en grandes albóndigas. Bueno, así es el comportamiento de los átomos. Se unen, en un proceso bastante complicado, de manera que producen átomos más grandes. Estos átomos más grandes pueden, a su vez, fundirse con otros átomos más grandes para formar átomos aún mayor y así sucesivamente.
  19. En definitiva, los 90 elementos que encontramos en el Universo de hoy no siempre estuvieron aquí. Todos ellos (excepto el Hidrógeno y el Helio), fueron creados por medio de la fusión dentro de antiguas estrellas que explotaron y murieron en algún momento en el pasado.
  20. Cuando una estrella explota, arroja su contenido al espacio. Los restos de la estrella se convierten en "escombros" arrojados al espacio por la explosión. Estos desechos se mezclan con los gases de hidrógeno y helio ya presentes desde la creación del universo, de forma que el combinado forma una enorme, aunque delgada, nube de gas, elementos sólidos, polvo, roca y hielo en el espacio. Esa nube se conoce como "Nebulosa Interestelar".
  21. Regresemos a Celestia. La nebulosa que se ve delante de la nave es esta nebulosa. Está formada por el hidrógeno, helio y de los restos de estrellas que explotaron en los alrededores de este universo hace mucho tiempo. Ahora, en virtud de la fuerza de la gravedad, la nebulosa se está compactando, volviéndose cada vez más densa. Por medio de la gravedad, una nueva estrella se está formando en su interior. ¡Y esa estrella es nuestro Sol!
  22. La gravedad también está organizando la parte de la nebulosa fuera de la región central en pequeñas esferas de materia, que acabarán convirtiéndose en los planetas, lunas, asteroides y cometas de nuestro cielo nocturno. Llamamos a esta familia celestial un "Sistema Solar".
  23. Dado que la nebulosa está formada de todos los elementos, en estos nudos de material también están presentes los 90 elementos, cada uno de ellos en mayor o menor proporción. Hay oxígeno, silicio, hierro, cloro, oro, plata, uranio… y todos los elementos posibles en todos los planetas, lunas, asteroides y cometas. Una de las aglomeraciones de materia se está formando ahora delante nuestro. Es la Tierra. El sistema de navegación de la Celestia 1 está centrado en ella.
  24. Acerquémonos a ella. Para ello, pulsar la tecla [G].

    Qué vista tan increíble. Estamos presenciando el nacimiento de nuestro mundo en una privilegiada posición. Seguro que desde la Tierra se ve bastante diferente. Es joven y semiárida. Su gravedad es muy importante y está atrayendo más material de la Nebulosa cada día. Al hacerlo, este material cae al planeta a una velocidad increíble (centenares de miles de km/h). Al golpear a la Tierra, crea una enorme fricción, lo suficientemente caliente como para derretir las rocas en las zonas de impacto. Como resultado de ello, nuestra joven Tierra está muy caliente. Como se puede ver, su superficie está en plena ebullición, un caldero a una temperatura de más de 1.500 ºC. La lava está fluyendo libremente por todas partes, formando lagos y ríos ardientes.
    Arrastremos el ratón, y examinémosla desde todos los lados.

  25. En el interior de la Tierra, la situación es aún más caliente. La Tierra está compuesta por todos los 90 elementos en la naturaleza. Algunos átomos, tales como el silicio, aluminio, calcio, potasio, cloro y oxígeno, son de baja densidad. Otros son elementos más pesados como el hierro, el níquel y el plomo. Algunos elementos son estables, sin embargo, otros son muy "inestables". Entre ellos figuran el uranio, el torio, el plutonio y el cesio. La definición de elemento "radiactivo" es que es un átomo inestable, y espontáneamente, se rompe en pedazos sin motivo aparente.
  26. Mientras el tiempo pasaba en nuestra joven Tierra, parte de los elementos radiactivos inestables de los que estaba compuesta, comenzaron a experimentar una desintegración radiactiva. Pero cada vez que un átomo radiactivo se desintegra, emite calor. Y el interior de la Tierra, la desintegración radiactiva era intensa. Este calor llegó a ser tan alto que el interior de la Tierra se fundió, formando una especie de harina pegajosa, calentada hasta una temperatura de millares de grados. Además, la superficie de la Tierra continuó siendo golpeada por los escombros que caían de los restos de la Nebulosa alrededor de ella, creando más calor con esta fricción.
  27. Estamos visitando la Tierra en este tiempo de su historia. Haz zoom mediante la tecla [Home]. Podrás notar cómo es de caliente y vibrante nuestro planeta. Podemos ver cómo la Tierra se está reorganizando. En su interior, dentro de la mezcla fundida del planeta, los elementos pesados se están hundiendo por gravedad hacia el centro. Se están concentrando en el núcleo, formando una pesada bola de hierro, níquel y metales pesados muy densos, y muy calientes. Los elementos más ligeros tales como silicio, oxígeno, aluminio, calcio y potasio, por el contrario, están subiendo hacia arriba, y flotan y se concentran en la superficie. La superficie se está volviendo, en su composición, muy diferente del interior.
  28. No hay, todavía, una atmósfera densa, y el agua no aparece en estado líquido, pues hace demasiado calor. El agua es abundante, pero la mayoría está atrapada en el interior del planeta, saliendo por medio de géiseres de vapor. Hay una atmósfera, pero es todavía delgada. Cuando el agua y los gases expulsados se incorporan a la atmósfera, el enorme calor eleva la atmósfera gaseosa hacia una gran altura, donde la gravedad disminuye. Consecuentemente, la atmósfera de nuestra tierra joven se está escapando, los gases se escapan hacia el espacio en grandes cantidades. Podemos ver esto si nos acercamos al límite superior de la atmósfera visible, para ello pulsar la tecla [Home].
  29. Podrás notar también que no hay nubes. Es debido a que hace demasiado calor para que el vapor de agua se condense en forma líquida, y en partículas de hielo de las que se componen las nubes.
  30. Por otra parte, el aire de nuestro joven mundo tampoco es como el que estamos acostumbrados hoy. Los científicos todavía no están todavía muy seguros de la proporción de los gases, pero creen que los gases iniciales de nuestra atmósfera consistían en hidrógeno, dióxido de carbono, vapor de agua, nitrógeno, sulfuro, metano y amoníaco No había oxígeno (no apareció en el aire hasta unos mil millones de años después). El aire de la joven Tierra, de hecho, era caliente y venenoso de respirar y nos mataría en segundos al inhalarlo.
  31. Sin embargo, la Celestia 1 posee un protector del casco muy potente que nos protegerá contra el calor y la atmósfera tóxica de nuestro mundo joven. Podemos acercarnos más a la superficie. Para hacerlo, pulsa aquí.
  32. Impresionante. Un mundo muy diferente del actual. No hay ningún cielo azul hermoso, y con nubes blancas algodonosas. Aquí, el calor hace subir los gases venenosos que la Tierra expulsa a través de millares de volcanes. El aire es extremadamente caliente y de color naranja. El nuevo Sol está cubierto tras una gruesa calima, y detrás de la misma, la Nebulosa entera del Sistema Solar brilla intensamente naranja-roja en el cielo, en una visión increíble.
  33. Pulsa la tecla [4←] del teclado numérico y la nave girará a la izquierda. Manten la tecla pulsada, hasta completar un giro completo de 360º, y para cuando el Sol esté otra vez delante nuestro. (Nota: asegurate de que está activado el teclado numérico. Si no, pulsar la tecla [Num lock], y después completa el giro). Atravesaremos un lago fundido de lava. El exterior es sumamente CALIENTE.
  34. Más allá de la Tierra, todos los planetas, satélites y asteroides de nuestro Sistema Solar también se están formando por la acción de la gravedad. Así es cómo los planetas se crean. Se desarrollan a partir de las nubes interiores de la Nebulosa durante un largo periodo por la fuerza de la gravedad. Se requieren, para ello, los materiales básicos, los elementos pesados que no estaban presentes cuando el Universo era joven.
  35. Puesto que la densidad de material en una Nebulosa depende de su distancia al sol central, cada planeta que se forma en una nebulosa tendrá diversas características elementales. Cerca del sol, por ejemplo, el calor solar aleja todos los gases ligeros, por tanto, sólo los elementos rocosos o metálicos más densos pueden existir cerca del sol. Por tanto, los planetas que se forman cerca de una estrella son rocosos y metálicos, y tienen pocos gases. Sin embargo, más lejos hacia el exterior, donde el calor de la estrella está debilitado, los gases y el agua no se eliminan. Allí, la nebulosa es menos densa. Los planetas que se forman lejos de un sol contienen no sólo rocas, sino también grandes porciones de gas. Se convierten en gigantes gaseosos. Los cometas también se pueden formar allá en el exterior, hechos a partir de roca y agua congelada.
  36. Regresemos a Celestia y miremos al Sol. La radiación y el calor que provienen de él empujan lejos a la mayor parte de los gases que están aún cerca de la Tierra. En consecuencia, los elementos más pesados en la nebulosa original (y un poco de vapor de agua) son los que están más disponibles para ser recolectados por la acción de la gravedad para formar nuestra densa y rocosa Tierra.