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4. Colisión de dos mundos

 

El punto de partida (si has cortado la actividad) es ejecutar el archivo bola Activity9 situado en la carpeta local: \Celestia160-ED\Activity_cels\. Si quieres activar los sistemas de la nave bola ejecuta el archivo Sound-A9.celx que está situado en la carpeta \Celestia160-ED\scripts\ y oirás los motores de Celestia. Si no has cortado la actividad no es necesario ejecutar estos archivos sino continuar con el punto siguiente.

  1. Dos importantes científicos del Instituto Planetario Espacial, el Dr. William K. Hartmann y el Dr. Donald R. Davis, fueron los primeros en sugerir que nuestra Luna se formó a partir de una colisión entre la joven Tierra y otro planeta, miles de millones de años atrás. En un artículo publicado en 1975, esbozaron esta teoría. Un año más tarde, otros dos científicos, los doctores William Ward y Alistair Cameron, llegaron a las mismas conclusiones, apoyando esta idea.
  2. La teoría no fue inmediatamente aceptada por la comunidad de científicos. La cuestión más importante era si es compatible con las leyes de la física. ¿Podría ser que, tras el choque de dos enormes planetas, los escombros resultantes de la colisión, fueran lanzados a una órbita y se convirtieran, a partir de las leyes físicas y a la acción de la gravedad, en nuestra Luna? ¿Con qué ángulo ocurrió esta colisión? ¿Cuál sería el tamaño del otro planeta? ¿Cuánto tiempo hace que la colisión se produjo? ¿Cuál es la distribución de los minerales que se han producido?
  3. Para responder a todas estas preguntas, se necesitaba ejecutar un modelo informático en un supercomputador para simular la colisión, siguiendo exactamente las leyes de la química y de la física. La idea era dejar que el programa intentara diversas combinaciones de ángulos de colisión, tamaños de planeta, densidades del planeta, etc. Dos décadas más tarde, en 2001, la simulación por computador fue finalmente completada por el doctor Robin Canup, del Southwest Research Institute. Sus resultados apoyaron completamente las conclusiones de la Teoría del Impacto. Era posible que la formación de la Luna se debiera a una colisión de la Tierra con otro planeta.

    Dejemos ahora a la joven Tierra de hace 4'5 millones de años, y avancemos en el tiempo 50 millones de años. Estamos ahora 4'45 millones de años atrás del tiempo actual. La nave, Celestia 1, está programada. Haz clic aquí. Vemos ahora nuestra Tierra primitiva, siguiendo su camino en su órbita alrededor del Sol. La Tierra se mueve muy rápido, a cerca de 30 km/seg. Mucho más rápido que la bala de un rifle.

  4. Cuando la Tierra esté centrada en la vista central de la ventana, haz clic una vez en nuestro planeta y pulse la tecla [F]. Esto bloqueará el movimiento de la nave, y ordenará a la nave seguir a la Tierra, volando a la misma velocidad, y disfrutando de la magnífica vista que tenemos.
  5. Nuestra Tierra está recién nacida, hace 50 millones de años que la vimos por última vez. La nebulosa de la que se ha formado ha desaparecido de los alrededores de la Tierra. La gravedad la ha agrupado en los planetas, o el calor y la radiación de nuestro nuevo y brillante Sol ha evaporado sus gases y el polvo hacia el espacio.
  6. En esta historia del Gran Impacto, sobre la formación de nuestra Luna, los científicos denominan a esta Tierra, la edad Tierra Mark 1. Es algo diferente de nuestra infantil y volcánica Tierra de 50 millones de años atrás. Como se puede ver, se ha enfriado algo. Aunque las erupciones volcánicas son aún comunes, son menos frecuentes y más tranquilas. Su interior es todavía muy caliente, pero no lo es su superficie. El agua ha comenzado a aparecer en la Tierra en grandes mares. La luz del sol se puede ver reflejada allí. Las nubes y las precipitaciones están ahora presentes. A la derecha, pueden verse sólo unas ocasionales delgadas líneas de lava incandescente en el lado oscuro.
  7. Podemos acercarnos con nuestra nave con cuidado. Basta encender los potentes motores de Celestia 1. Para ello, pulsar la tecla [V] para reanudar la visualización de textos.
  8. Ahora, pulsar la tecla [A] en el teclado. Comenzaremos a avanzar lentamente por el espacio, usando los potentes motores. La velocidad se muestra en la esquina inferior izquierda de la pantalla. Comenzaremos a una velocidad baja, medida en metros por segundo (m/s), pero si seguimos presionando la tecla [A], la velocidad aumentará. Correcto, entonces mantenemos presionanda la tecla [A] hasta que la velocidad alcanza unos 100 km/s (kilómetros por segundo).
  9. Si aceleramos demasiado, basta pulsar la tecla [Z]. Esto frenará la nave. Recordar estos comandos: A para acelerar, Z para frenar. Para detener los motores completamente, pulsar la tecla [S].
  10. Para aproximarnos a la Tierra, debemos dirigir la nave. En el teclado numérico del lado derecho del teclado, usaremos las teclas [8↑], [2↓], [4←] y [→6]. Debemos comprobar que está iluminada la lucecita situada encima de las teclas, con la etiqueta de bloqueo numérico. Si la luz no está encendida, debemos pulsar la tecla etiquetada con [Num Lock].
  11. Regresamos a Celestia y pulsamos la tecla [8↑]. La vista de la Tierra se moverá hacia abajo. Con la tecla [2↓], virará la vista hacia arriba. Con [4←] a la izquierda, y por último con [→6] se desplazará hacia la derecha. Podemos practicar hasta alcanzar una familiaridad con el movimiento de las teclas. Tras eso, situaremos a la Tierra en el centro.
  12. Cuando nos encontremos a unos 10.000 km de la Tierra (podemos ver la distancia en la esquina superior izquierda), pulsar la tecla [4←] para girar un poco a la izquierda. Manten pulsada la tecla hasta que la orientación de la nave coincidan con el mostrada en la figura 4, y continua hacia allá.
  13. Cuando alcancemos los 5.000 km de distancia de la Tierra, frenar hasta alcanzar la velocidad de 50 km/s. Manten el vuelo adelante, pero descender algo pulsando la tecla [2↓] hasta ver el horizonte lejano de la Tierra.
  14. Al alcanzar una altitud de unos 2.000 km, pulsar la tecla [S] para detener la nave, y con la tecla [K] ralentizamos el avance del tiempo hasta una velocidad normal. Ahora nos encontramos en una órbita alta, encima de nuestra Tierra primitiva de hace 4.450 millones de años.
  15. Para ver la nave, desactivar la opción [Cockpit]. A continuación, lanzamos una cámara externa haciendo clic aquí. La nave Celestia 1 está ahí, en órbita a la TierraMark 1. El tiempo se ha detenido. Haz clic con el botón izquierdo sobre la nave, y pulsa las teclas [C] y [Y]. Después, mediante la tecla [\] restauramos el transcurso del tiempo. Finalmente, arrastrando con el botón derecho del ratón, podemos observarla desde diferentes ángulos.
  16. Abajo, la Tierra ya es más amable para la vida, pero la vida todavía no ha aparecido. Su atmósfera es de color amarillento. La temperatura es muy caliente la mayor parte del tiempo, pero soportable (es de alrededor 45 º C), y es muy húmeda. El agua se ha recogido en diferentes cuencas, estanques, lagos y mares. Llueve con bastante frecuencia (de hecho, esa es la forma en que los lagos se llenan, mediante agua de lluvia).
  17. Bajemos a la superficie. Para ello, haz clic en la Tierra y pulsa la tecla [F] para seleccionarla. La cámara se apagará y volvemos a dentro de la nave. A continuación, haz clic aquí. La nave partirá, y abandonaremos la órbita terrestre. Dependiendo de donde estuviera localizada la Tierra, el resultado será diferente. Lo más probable es que veas por encima las nubes, y un cielo rojizo tenue con bruma. El tiempo se ha detenido. Lo dejaremos así.
  18. Delante encontramos a nuestro nuevo Sol, que brilla a través de las nubes. También el nuevo planeta Mercurio es visible en el cielo, a través de las nubes, como un pequeño punto débil.
  19. Pulsa la tecla [4←], hasta girar la vista en 360º. Podemos ver la Tierra tranquila. Un viento solitario sopla en su superficie. Aparte de nuestra nave, no hay vida. No hay animales, ni bosques, ni peces en el mar. Es estéril. Sin embargo, hay esperanza. Las condiciones en la Tierra han pasado a ser mucho más favorables para la vida. La atmósfera está engrosando. Cada vez se recoge más gas Nitrógeno. El agua, necesaria para la vida, está en todas partes. Las nubes empiezan a bloquear parte de las feroces radiaciones del Sol. Llueve muy a menudo, repartiendo agua a la sedienta tierra. La temperatura se ha enfriado. Sólo será una cuestión de tiempo
  20. Por desgracia, esta nueva Tierra, tan llena de promesas, nunca verá el nacimiento de la vida en sus orillas. Para saber por qué, debemos abandonar, por ahora, esta Tierra Mark 1. Para ello, pulsar la tecla [A] y acelerar a unos 20 km/s (más o menos). Pasaremos por encima de las nubes, subiremos a través de la atmósfera de color rosado, y en breve alcanzaremos las estrellas y el cielo nocturno.
  21. Cuando alcancemos una altitud de 300 km, pulsar la tecla abajo [↓] hasta que la Tierra sea visible debajo. Pulsa [S] para detener la nave.
  22. Notemos que la vista que tendremos será la última en la podamos ver esta Tierra particular. Además, vemos otro planeta en el cielo nocturno, un planeta con un destino que le llevará en una mortal colisión con nuestro nuevo mundo en un año a partir de ahora.
  23. El nombre de dicho planeta es …Orpheus (en la mitología griega se le conoce como Tea, la titánica madre de la diosa lunar Selene).
  24. Viajemos hasta él. Para ello, haz clic aquí.

    Una sorprendente vista de un mundo primordial.

    Pulsamos la tecla [L] una vez para acelerar un poco el tiempo. Orfeo comenzará a ser visible en rotación.

    Mira a su vez el planeta durante, al menos, un minuto completo. ¡Es una magnífica vista en su elegancia primitiva! Mira sus flujos de lava brillando en la noche.

  25. También podemos ver cientos de cráteres (agujeros de impacto) que se hicieron por meteoritos y rocas espaciales chocando en la superficie. Algunos de ellos tienen la corteza agrietada, lo que permite a la lava rebosar, y rellenar los agujeros. Otros están llenos de agua. Sí, Orfeo posee agua líquida en su superficie. Incluso pueden verse mares de agua en la luz del sol brillante cuando el planeta gira.
  26. Qué mundo tan hermoso es éste, al que hemos tenido que retroceder en el tiempo para poderlo ver. Orfeo tiene alrededor de la mitad de tamaño que la Tierra. En muchos sentidos, sin embargo, es muy parecido a la misma. Pulsa la tecla [L] para acelerar el tiempo un poco más rápido. Y examinemos de cerca su órbita.
  27. Reordemos que la Celestia 1 ha viajado 4.500 millones de años hacia atrás en el tiempo para estar aquí ahora. En ese momento, Orfeo era uno de nuestros nuevos planetas del Sol. De hecho, probablemente hay muchos más planetas de nuestro sistema solar en esa etapa temprana de su vida que podemos imaginar. Las estimaciones que se han propuesto alcanzan hasta 50, o incluso 75 planetas en órbita alrededor de nuestro joven Sol.
  28. Pero entonces, si hubo tantos planetas, ¿dónde han ido? Pues tenemos sólo ocho planetas en la actualidad.
  29. En realidad, que puedan ser considerados planetas, probablemente haya 20 o 30 planetas en órbita alrededor de nuestro Sol. Somos perfectamente conocedores de los ocho planetas admitidos, Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Sin embargo, desde el 24 de agosto de 2006, existe una nueva clasificación, la de Planeta Enano, donde hay cinco objetos del Sistema Solar de carácter esférico en órbita alrededor del Sol, Ceres, Plutón, Eris, Makemake y Haumea. Eris, de hecho, es de 1 ½ veces más grande que Plutón. Más allá, aún existen más objetos esféricos que, técnicamente, se podrían calificar como planetas (cuerpos esféricos que orbitan el Sol).
  30. Los científicos esperan encontrar, todavía, decenas más de tales objetos esféricos más allá de Plutón en los próximos 20 años. Eso es un problema. Si nuestro Sistema Solar se llena con 20 o 30 planetas más, todos nuestros libros de texto, mapas, gráficos de estrellas, etc tendrían que ser revisados. Esto es bastante complicado, y si ya es difícil tratar de recordar los nombres de los ocho planetas, podemos imaginar tener que estudiar el nombre de 20, 30 o 100 de ellos. Por esa razón, los científicos decidieron incluir una nueva categoría de planeta enano de importancia menor, y se mantiene una lista de planetas principales.
  31. En cuanto al resto de los planetas del primitivo Sistema Solar, muchos de ellos chocaron entre sí o con los planetas que todavía sobreviven hoy en día y ya no existen en la actualidad.
  32. Orfeo es uno de esos planetas. En cerca de un año, a partir de ahora, su trayectoria orbital se va a cruzar con la trayectoria de la Tierra Mark 1. Lamentablemente, la Tierra estará en el mismo lugar y al mismo tiempo. Y el resultado será una colisión catastrófica que destruirá Orfeo, y casi destruirá la Tierra.
  33. Ya que nosotros seremos los últimos seres vivos que vean este increíble mundo, parece lógico que exploremos Orfeo, por última vez. Pulsemos [\] para reanudar el Tiempo Real. Activemos la vista de la cabina presionando [F9]. A continuación, pulsa la tecla [A] y acelera a 50 – 60 km/s. Pilotemos la nave Celestia 1 para navegar por cualquier lugar que deseemos. Para ello, utilizar las teclas [8↑], [2↓], [4←] y [→6], [7] y [9] en el teclado numérico. Gira la vista, de manera que veas los polos en la parte superior del planeta. Viajemos alrededor de los dos lados de día y de noche. Descendamos a su atmósfera de color rosa. ¡Una maravilla!
  34. Al finalizar, pulsa la tecla [S] para detener la nave.
  35. Para una última mirada a Orfeo, haz clic aquí. El planeta se mueve en su órbita, hacia una cita con la Tierra.
  36. La distancia a la Tierra expresada en UA se muestra en la pantalla de la nave.
  37. Es la hora. Para ordenar a la nave Celestia 1 avanzar hacia adelante en un año, para poder ser testigo de la muerte de un mundo y el renacimiento de otro, pulsa aquí. Podemos ver a Orfeo acercándose a la Tierra Mark 1 en su órbita. El tiempo se ha acelerado 50 veces.
  38. Para ver la colisión de estos dos gigantes, haz clic bola aquí. Espera hasta que se produzca el choque.

    Nota: Si la colisión se produce de manera lenta y desigual, esto se debe a que las alarmas del sistema de visualización han cerrado algunas de las vistas a fin de proteger los ojos de los espectadores. Afortunadamente, la nave está equipada con dos sondas con cámara, que desde hace unos momentos están registrando el acontecimiento desde diferentes ángulos. Una de las cámaras está muy cerca de los planetas. Para ver la colisión de nuevo desde el espectacular ángulo de la cámara sonda 1, pulsa aquí.

  39. ¡Qué vista tan increíble! Realmente es un privilegio estar presente para ver este evento celestial.
  40. Creemos que Orfeo golpeó la Tierra Mark 1 con un cierto ángulo, y no frontalmente. La colisión rompió a Orfeo en miles de millones de fragmentos, billones de toneladas de materia que, inmediatamente se derritió por el enorme calor generado por la fricción producida por la colisión. La Tierra Mark 1, a su vez, resultó gravemente dañada. Se agrietó y fracturó, y un gran porcentaje de la superficie de la corteza, y del interior del manto (la roca maciza situada bajo la corteza) se fracturó y fue arrojada al espacio. El calor de la colisión barrió el planeta, y elevó la temperatura en miles de grados, fundiendo y evaporando todo. Enormes ondas de choque recorrieron la Tierra y la atmósfera en círculos, hasta desaparecer. Sus gases fueron lanzados al espacio, donde casi todos desaparecieron rápidamente. Todos los océanos de la Tierra y los mares, instantáneamente, hirvieron y se evaporaron. La mayoría de esos gases también se perdieron al espacio.
  41. De acuerdo a simulaciones realizadas con un supercomputador por el Dr. Canup, fue necesario un potente golpe para romper Orfeo en miles de millones de fragmentos, y arrancar una importante fracción de la superficie de la Tierra, con corteza y manto, enviándola fuera del planeta en una órbita anillada. Como podemos ver, los restos de la colisión se lanzaron al espacio inmediatamente por la potente fuerza del impacto, donde se formó un anillo grueso y caliente de polvo, escombros y rocas fundidas. Entonces, la gravedad comenzó a actuar, y los restos presentes en ese anillo se fueron reuniendo en un único lugar, que sería lo suficientemente grande como para formar la Luna. Así es exactamente como ocurrió, lo que veremos en la sección siguiente.
  42. Intentaremos realizar una locura peligrosa. Vayamos a la nave, y pilotemos a través de los escombros del anillo. Necesitaremos bastante habilidad en el pilotaje para no chocar.
  43. Pulsa aquí.

    Vemos los escombros flotar por la ventana de la nave, son enormemente grandes. Algunos de esos restos son esféricos, con cientos de kilómetros de diámetro. Muchos están fundidos, calientes por la colisión. Algunos proceden de Orfeo, otros de la Tierra Mark 1, de la superficie interior de la corteza y del manto.

  44. Inmediatamente, aceleramos con la tecla [A] hasta 200 – 300 km/s. Reducimos, si es necesario, la velocidad con la tecla [Z]. Lo demás depende de nuestra habilidad. Manejando las teclas [8↑], [2↓], [4←] y [→6], [7] y [9], volando por encima del anillo de restos, a través suyo, y por debajo, girando a la izquierda, a la derecha y dando la vuelta completamente. Dedicaremos al menos 5 minutos en la exploración. Esta oportunidad aparece una vez en la vida.
  45. Cuando terminemos la exploración, aceleramos hasta unos about 600 km/s, y dejaremos atrás el anillo. Para ello, pulse la tecla [Mayúsculas + *], y veremos cómo disminuye detrás de nosotros.
  46. Pulsar [Mayúsculas + *] otra vez, para regresar a la vista delantera. También podemos detener la nave por medio de la tecla [S].
  47. La cámara de la nave también ha tomado esta imagen del plano del anillo. Haz clic aquí, para contemplar la vista, con la Vía Láctea detrás de los anillos. Mediante la tecla [→6] podemos girar la vista lentamente. Hagamos un giro completo de 360 º.
  48. Acabamos de ser de testigos de la destrucción de Orfeo. Ahora es sólo un recuerdo, destrozado en billones de fragmentos más grandes o más pequeños. Algunos de ellos se han fusionado con lo que queda de la Tierra. El resto ha sido arrojado a un enorme anillo de escombros calientes y fundidos que hemos visto antes. La gravedad de la Tierra está actuando, y atrayendo al anillo para que no pueda escapar. En su lugar, ha comenzado una órbita circular alrededor de la Tierra, en un abrazo gravitacional.
  49. En cuanto a la Tierra Mark 1, lo que queda lo tenemos delante. La colisión ha golpeado una gran parte de nuestro planeta en el espacio, y ha eliminado la paz y la esperanza de un jóven mundo que ha quedado semiderruido en roca fundida. Atrás quedaron sus océanos y sus mares, la atmósfera y las tierras. Ahora, sólo queda la devastación. Volvamos a Celestia y meditemos un poco sobre ello.
  50. Sin embargo, también hemos sido testigos de un nacimiento. Delante nuestro tenemos dos nuevos mundos, listos para formar una nueva Tierra… y nuestra Luna. Adelantemos el tiempo y veamos la continuación de esta historia.