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cretacico

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El Cretácico duró desde hace 145 hasta 66 millones de años. Su límite inferior se marca por una regresión marina en la zona europea seguida por una gran transgresión. El nombre Cretácico procede de la palabra latina creta, que significa tiza. Las capas de tiza y esquisto de esta época se amontonaron sobre el lecho de los mares.
La datación del final de la era es muy precisa, pues ésta se hace coincidir con la de una capa geológica con fuerte presencia de iridio, en la península del Yucatán y el golfo de México, y que se supone coincide con la caída de un enorme meteorito que pudo provocar la extinción de los dinosaurios. Este acontecimiento marca el fin de la Era Mesozoica.
En el cretácico inferior el Atlántico central y el Tethis dividían al mundo en dos amplias regiones continentales: América del Norte-Eurasia formando un único continente y Gondwana en proceso de desintegración. Sin embargo, mientras que el Atlántico Sur se iba ensanchando, el Tethis se consumía a lo largo de una zona de subducción situada en el norte de la cuenca, a lo largo de los Cáucasos, de manera que casi había desaparecido a fines del Mesozoico. Esto se debió al movimiento de Africa hacia el este a la vez que giraba en sentido antihorario. Este movimiento finalizó con el choque de la placa de Arabia contra el sur de Europa. Durante el Cretácico el Atlántico central se fue ensanchando.
América del Norte y Europa aún constituian una única placa si bien estrechos mares someros se interpusieron entre ambas, comunicando al Tethys con el mar Boreal o Protoártico.

El cretácico superior fue una época de grandes cambios, la inestabilidad tectónica se incrementó, con numerosas etapas transgresivas separadas por regresiones relativas que se suceden entre los 100 y los 75 m. , que en su máximo, casi un 40 % de los continentes quedó bajo el mar. Las Huellas de este episodio son universales. Como el mar Cretácico era muy cálido, se formaron enormes plataformas de carbonatos que la erosión posterior ha convertido en espectaculares acantilados calcáreos. Allí se produjeron enormes depósitos de creta, con espesores de varios cientos de metros. Representa un ambiente de deposición excepcional ya que se trata de sedimentos con características pelágicas (75% de sus componentes son planctónicos) aunque originado en un mar somero, con temperaturas templadas.

El mundo cretácico fue escenario de un importante diastrofismo que influyó notoriamente en las relaciones tierra-mar y que frecuentemente estuvo vinculado con el desplazamiento de las placas. En el ámbito del Tethis, el desplazamiento de África hacia el este acompañado por un giro en sentido antihorario fue cerrando paulatinamente esa vía de comunicación la que terminó por desaparecer en el Cenozoico.

A lo largo del borde pacífico americano predominó un ambiente de subducción que generó una gran inestabilidad tectónica. En América del Sur se intensificó el diastrofismo iniciado durante el Jurásico principalmente en su margen occidental, con importante actividad volcánica. La parte principal de dicho proceso coincidió con la iniciación de la Orogenia Andina.
Aproximadamente en estos tiempos tuvo lugar la separación definitiva entre América del Sur y Africa formándose la cuenca del Atlántico Sur y el continente sudamericano comenzó una deriva hacia el oeste avanzando sobre la zona de subducción adyacente con importantes fenómenos compresivos. A diferencia de lo acontecido en la costa pacífica, en el lado oriental prevalecieron las acciones distensivas producidas en relación con la extensión de la ruptura atlántica, las que motivaron la formación de cuencas de rift y el surgimiento de grandes volúmenes de lavas.

Se comienzan a levantar las cordilleras Alpinas ( Pirineos, Alpes, Cárpatos, Himalaya) como resultado del empuje de los continentes meridionales; África y la India sobre Eurasia. En America del Norte y del Sur se forman las Montañas Rocosas y los Andes, son consecuencia de la deriva de esos continentes hacia el Oeste y los empujes de las placas Pacífica Cocos y de Nazca hacia el Este. Con los continentes separados, la vida animal y vegetal, empezó a desarrollarse de forma diferente en distintos lugares.
Hace unos 65 millones de años, los continentes ya están aproximadamente configurados como en la actualidad. En la India, se produjeron extensas erupciones volcánicas que ensombrecieron la atmósfera con cenizas volcánicas. Al mismo tiempo, en la península de Yucatán y en el Golfo de México habría impactado un cometa o un enorme meteorito con consecuencias devastadoras a nivel planetario. Se produjeron tormentas, tsunamis (olas gigantes) e incendios globales de selvas y bosques. El polvo cósmico y volcánico, sumado a las humaredas, dejaron a la Tierra en tinieblas, lo que habría ocasionado la extinción de los dinosaurios, así como varias formas de vida como los ammonites.

La situación Paleogeográfia hace 98 millones de años era tal que existía una corriente ecuatorial universal por vez primera desde que la Pangea II se fragmentó. Cuando el Mediterráneo y el Caribe se convirtieron en mares cerrados y Sudamérica se separó de la placa Africana, la única circulación posible fue la circunantártica y el clima de la Tierra sufrió un enfriamiento considerable.
Durante el cretácico tardío, el nivel del mar subió en todo el mundo, inundando casi un tercio de la superficie terrestre actual. Así, el calor del sol pudo distribuirse más hacia el norte gracias a las corrientes marinas, dando lugar a un clima global cálido y suave, sin casquetes de hielo en los polos y una temperatura en las aguas del Ártico de 14 ºC o más.
En general, los organismos cretácicos muestran la presencia de caracteres modernos. En el medio acuático se desarrolló un plancton muy variado, mientras que los organismos bentónicos dominantes fueron los moluscos. Los ammonites fueron los invertebrados más característicos de todos los mares, acompañados por belemnites, rudistas y equinodermos irregulares. Aparecen los primeros Teleósteos .
El Cretácico constituyó un momento favorable para la evolución de los dinosaurios, posiblemente debido a las grandes extensiones continentales y a la abundante vegetación existente se expandieron por territorios que no habían estado ocupados hasta entonces, incluso ocuparon los océanos y compitieron con los peces.

En el Cretácico inferior los herbívoros llegaron a ser los dinosaurios más importantes. Vivieron más especies de dinosaurios que en ninguna otra época.

En los ambientes terrestres los dinosaurios siguieron evolucionando, al igual que las plantas que los alimentaban. Los dinosaurios alcanzaron el climax de su evolución, las aves se hacen más comunes y los mamíferos que inician su evolución en ésta época (aparecen los primeros marsupiales en Australia y Sudamérica, continentes que entonces estaban juntos , pero separados de los demás ). Al mismo tiempo en Eurasia y Norteamérica aparecen los placentados primitivos, pequeños insectívoros que experimentaron una rápida diversificación a principios de Cenozoico, dando origen a los numerosos órdenes de mamíferos actuales.
Al final de esta era aparecen las aves modernas.

 

Haz click aquí para ver la evolución del dromeosáurido, pasando por el archaeopteryx hasta las aves actuales 

Los grupos de reptiles más importantes fueron:
- Anápsidos, de las diversas formas que se desarrollaron sólo han llegado hasta nuestros días las tortugas.
- Arcosaurios, incluyen los reptiles voladores, dinosaurios y tecodontos, grupo del que derivan las aves y los cocodrilos.
- Lepidosurios, es el grupo al que pertenecen la mayor parte de los reptiles actuales, lagartos, serpientes , iguanas, etc.
- Sinápsidos, actualmente no tienen representantes, pero es un grupo muy importante, pues de él proceden los mamíferos.
- Pterosaurios, formaron un grupo muy homogéneo que floreció en el Jurásico, si bien algunas de las formas de mayor tamaño vivieron en el Cretácico y en él se extinguieron. Sus extremidades anteriores estaban transformadas en alas, por las características anatómicas de sus extremidades posteriores se deduce que no podían caminar por tierra firme, eran reptiles trepadores.

En medios marinos los foraminíferos alcanzan gran desarrollo tanto en el ambiente planctónico como bentónico. En el Cretácico superior, constituyeron los componentes predominantes de la creta.
Los arrecifes alojaron abundantes corales y briozoos así como bivalvos especializados (Rudistas). Muchos bivalvos, surgidos en el Jurásico continuaron su diversificación en el Cretácico, mereciendo especial atención los ostreidos (Ostrea, Gryphea, Exogyra, Aetostreom), Inoceramus, Trigonia y formas afines.

Los ammonites continuaron representando los moluscos más característicos y mantuvieron en el Cretácico su importancia como fósiles guías para la confección de las biozonas y entre ellos, algunos adquirieron enroscamientos irregulares hasta rectilíneos. El número de familias fue declinando paulatinamente hasta que al final del período el grupo se extinguió.

Los belemnites fueron frecuentes hasta el Cretácico tardío, aunque iniciaron una rápida decadencia que los llevó a su extinción. De los restantes grupos de cefalópodos, sólo los nautiloideos tienen cierta representatividad en el Cretácico.

 

Los braquiópodos cretácicos están representados por los rinconéllidos y terebratúlidos.
Entre los equinoideos irregulares aparecen los clypeasteroideos (dólares de mar) que aún hoy habitan los fondos arenosos.

Los insectos constituyeron los invertebrados terrestres más característicos del Cretácico y habrían tenido una gran influencia en la radiación de las angiospermas.
También hay registros de arácnidos y crustáceos decápodos de agua dulce.

Foto izquierda: ammonites hoplites.

El Cretácico se caracterizó por la radiación evolutiva de los teleósteos que aún perdura.
En el ambiente marino existieron los últimos ictiosaurios y plesiosaurios frecuentemente de grandes dimensiones, pero, al finalizar el período, estos reptiles junto con otros tetrápodos se extinguieron. Sin embargo, esta crisis no afectó a ciertos grupos como las tortugas y los cocodrilos, los que persisten hasta la actualidad.
Las aves cretácicas se modernizaron en sus características osteológicas, pero aún retuvieron dientes en las mandíbulas.
Una profunda crisis que afectó tanto a los organismos marinos como a los continentales tuvo lugar al terminar el Cretácico, extinguiéndose los ammonites, belemnites, rudistas, inocerámidos y prácticamente todos los grandes reptiles.

La flora prosiguió con una preponderancia de gimnospermas pero en el límite entre el Cretácico inferior y el superior se produjo uno de los cambios florales más notables de los ocurridos en la historia terrestre gimnospermas pasan a un plano secundario y se extinguen importantes grupos (Pteridospermales, Caytoniales, Bennetittales) y se reducen drásticamente muchos otros órdenes (Ginkgoales, Cycadales, Araucariaceae). En su lugar se desarrollaron las angiospermas (plantas con flores). Las primeras en aparecer son las dicotiledóneas y después lo hacen las monocotiledóneas.

A finales de éste periodo la flora había adoptado ya una apariencia moderna e incluía muchos de los géneros actuales de árboles, como aquellos a los que pertenecen el roble, la haya y el arce. El mundo vegetal resultó poco afectado por la crisis del final del Cretácico.

 

Créditos: las imágenes originales de los períodos geológicos han sido creados por Roberto Basso para Celestia.